Mariela Asensio: “La creación es algo tan grande que cada universo construye sus propias reglas”

La actriz, dramaturga, directora y docente argentina, Mariela Asensio, no parece detenerse en su permanente producción teatral. Comenzó a escribir y a dirigir a los 18 años y, a partir de allí, estrenó un sinfín de obras de gran éxito: Lisboa el viaje etílico, Mujeres en el baño, Mujeres en el aire, Vivan las feas, Malditos todos mis ex, Nadie quiere ser nadie (Historias de la clase media) y Potranca, el galope de la historia.

Siempre tuve afinidad con las artes y mi mamá incentivó mi gusto por la lectura y la expresión” cuenta Mariela, quien eligió de pequeña el camino del arte. Empezó a los diez años a estudiar danza y, luego, en su adolescencia optó por el teatro. Al salir del colegio secundario, entró en la Escuela Nacional de Arte Dramático, pero su mayor reconocimiento no sólo vendría de la actuación sino de su rol de escritora y directora.

Sus obras tocan diversos tópicos, entre los que se destaca la cuestión de género: “Siempre estuve atravesada por las desigualdades en general y por la injusticia y desigualdad de género en particular. El movimiento feminista es el que más ha transformado la realidad en los últimos años. Es importante y crucial lo que ocurre cuando las mujeres estamos unidas y organizadas, siempre desde la horizonltalidad que caracteriza a este colectivo”.

Mariela dice que encuentra su musa en el mundo que la rodea. La inspiran los sucesos que no tienen que ver con el teatro en sí mismo. La vida, una imagen, un acontecimiento, una sensación. Cuestiones que están inmersas en el cotidiano y se revelan para aportarle algo nuevo e inspirarla. “No soy una creadora que tome muchas referencias de obras clásicas. Me gusta salirme del género”, relata y agrega: “no me preocupa construir personajes, prefiero que surjan del mismo proceso de trabajo. Mi dramaturgia retrata mundos, universos, energías. No responde a la estructura convencional, sino a mundos energéticos. Cuando elijo a los actores y actrices, a veces recurro a personas que ya conozco, con los que ya trabaje, y, otras veces, hago casting“.

Sus obras tienen una impronta musical fundamental y las canciones que elije aparecen de diferentes formas mientras está escribiendo una trama: “La creación es algo tan grande que cada universo construye sus propias reglas y formas. No es siempre igual. Me refiero a que la música, por ejemplo, no me llega siempre de la misma manera. Quizás la escucho al pasar en un viaje en taxi. En algunas ocasiones hago música original, en otras, utilizó un mundo musical como el fado y,  a veces, es arbitraria”.

Durante los próximos meses seguirá en una tarea que le demanda mucha energía: actuar en el musical Bolywood, de José María Muscari, que es un éxito y se presenta de jueves a domingo en el teatro IFT.  Además, continúa promocionando sus obras Nadie quiere ser nadie y Potranca, el galope de la historia.

Pese a que lleva adelante múltiples proyectos, su genio creativo no para y anticipa que ya tiene nuevos  proyectos para sorprender al público en 2018.

Se nota que Mariela siente placer al escribir y actuar, y que su entorno le sigue dando material para continuar  imaginando historias: “En mi vida no tuve mucho tiempo para soñar un futuro, lo fui haciendo mediante la acción, en presente puro. Es decir, en lugar de soñar, hice. Y eso que hice me gusta”.

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