Diego Cirulli: un artista argentino en Tokio

La exhibición “La espesura del silencio”, de Diego Cirulli, próxima a inaugurarse en Tokio, Japon tiene su origen en el acto de revolver la pintura, en un posible grito sordo, en una tangente a las palabras. A diferencia de otros de trabajos del joven artista, las imágenes arriban a algo muy distinto del lugar en el que comenzaron.

La mayoría de las obras surgen a partir de dibujos, ensayos que buscaban aproximarse a la resolución de espacios, formas o texturas, quedando en un estado de boceto inacabado y transformándose nuevamente esas potencias en las pinturas“, explica Cirulli y agrega: “este trabajo apunta a lo contingente de las lecturas de la imagen que ya no responde a una iconografía que tiene su origen en un texto, pudiendo reinventarlas. Intentan el jaque de las identidades, las formas y las relaciones; demandan una presencia, una permanencia frente a ellas”.

Diego Cirulli es Licenciado en Artes Visuales, en el Instituto Universitario Nacional de Arte, docente y autor del libro y de la exposición instalativa del mismo nombre “21 105 significación y re-significación de los Espacios de Memoria” en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti (Ex-ESMA) de Buenos Aires. 
Forma parte de una generación de artistas jovenes, herederos de los grupos vanguardistas de los 60, que revolucionaron el arte al acercarlo al pueblo y retomar sus problemáticas.
Esto corre por nuestra cuenta, él, consultado por sus influencias, responde: “Al hablar de influencias me gustaría señalar un marco mas amplio que solo el ámbito artístico. Por medio de un ejercicio extensivo hilvanar entre las obras de arte que llaman mi atención. No solo ampliar la mirada a obras de materialidades distintas a la pintura o fuera del campo plástico, como pueden ser la literatura o la música, sino también conjuntos de vivencias, aromas, colores, sabores dispersos en la memoria que se hilvanan generando una imagen compleja que deviene, mediante un acto artístico, en intentos de generar sentido. Sin pensar que este sentido sea algo previo que uno busca encontrar, sino que hay un sentido que se constituye en el acto de generar una imagen con todo lo que nos influencia. Aquí podría citar a Borges y su pensamiento sobre la originalidad o quizás parafrasear a Kafka cuando dice que las cosas que se le ocurren no se le presentan por su raíz, sino por un punto cualquiera situado en el medio”.

 

Dice que la pintura se vuelve una presencia de un acontecimiento quebrando representación. “Esto se conjuga en relación a lo que sucede entre la imagen y quien la mira, pensado como acontecimiento, un mirar consciente que permite ser perturbado, entendiéndolo como algo que moviliza“, explica.
Diego Cirulli, un artista plástico argentino en Tokio. Vale la pena conocerlo y recorrer su obra. Y, como él mismo invita, “tornarse extranjero en uno mismo. Dejar la palabra atrás, correr a un lado las ideas preconcebidas y heredadas, incluso aquellas que uno piensa originales y permitirse la sorpresa y el misterio del vértigo“.

http://www.diegocirulli.com